CAPÍTULO TRESCIENTOS Y UNO: MARCADA.
CAPÍTULO FINAL.
POV DE MAGNOS.
Amélia resplandece, más mía que nunca, y ahora mi esposa, mi compañera del alma y de la vida. La ceremonia fue magnífica, cada detalle estaba perfecto, como ella merecía. Pero ahora es nuestro momento, el ápice de todo lo que hemos construido juntos. Es hora de marcarla como mía.
Llevo a Amélia en mis brazos a la habitación, su piel suave, el aroma embriagador mezclado con el fresco aroma de la noche. Me mira con esos ojos que siempre me han hecho perder el cont