36-Esta humillación no la voy a dejar pasar...
ELISABETH.
-¡Si pudieron venir!-Exclamé emocionada cuando note la presencia de Cristal y de su esposo en el lugar, justo en los asientos que mande a apartar para ellos, al lado de los nuestros por supuesto.
Nos acercamos a saludar y apenas me senté, mi amiga se inclinó para susurrarme al oído "Pensé que no vendrían, ya me tenías preocupada".
-Lo importante es que ya estamos aquí-Le respondí con simpleza, y le mostré una sonrisa a labios cerrados, puesto que no tenía tiempo para dar demasiadas e