KELLEN
La niñera caminó unos pasos detrás de nosotros, mensajeándose con alguien, quizá avisando a sus padres lo que estaba sucediendo, pero yo necesitaba más respuestas.
—Y dime, James, ¿tus padres están trabajando? —negó.
—No, solo mi madre, yo no tengo padre —fruncí el ceño y el corazón latió con más fuerza.
—¿En qué trabaja tu madre? —se quedó pensativo, quizá es mucha información, pero enseguida respondió.
—Ella da clases en un colegio no muy lejos de aquí, yo no tuve que ir a clases este