ADAM
Cuando colocó el seguro de la puerta, decidí girarme para poder verla mejor. Esta mujer me tenía vuelto loco.
—Supuse que tardarías más en subir, no que lo harías de inmediato —negó con la cabeza, mirando mi falo—. No sabes las ganas que tengo de verte ahora mismo arrodillada frente a mí.
—No pude esperar, tenía que verte con mis propios ojos, imagine que te habías tomado antes la foto, no que de verdad estuvieras aquí —, aún no se daba cuenta de la sorpresa que la aguardaba— y a mí tambié