KELLEN
Hoy, finalmente, nuestros invitados saldrán de estas celdas, para entrar a unas aún peores, ni de broma volverán a las calles. Prefiero verlos muertos, y en ese caso, morirán por mi mano, no por la de nadie más.
Les pedí a mis hombres que los llevaran a una celda diferente, donde ya teníamos su vestuario listo, además de que las cámaras ya se encontraban preparadas y listas para grabar, y obviamente, la celda era totalmente diferente a la que se encontraban ahora.
Los esperamos en la nue