BREEN
Sentí cómo todo mi mundo se caía a pedazos, y mi estómago se retorció al saber que todo estaba perdido. Ya no hay escapatoria, Stan es leal a su jefe y, por supuesto, jamás aceptará ayudarnos. Sin embargo, sus palabras nos sorprendieron.
—Los sacaré ahora mismo de aquí, Hugges sabrá qué hacer. Acosta me pidió llevarte hasta este punto —, señaló el punto en un mapa, del cual, no tenía la menor idea—. De ahí en adelante, él se hará cargo de ti.
—Pero ¿qué pasará con Acosta? ¿Él estará bien?