EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 38. Un contrato vinculante
EL PRIMER BESO… DESPUÉS DEL DIVORCIO. CAPÍTULO 38. Un contrato vinculante
Y el problema no era recorrer Portland por su cuenta, caminar por las calles principales, observando tiendas, cafés y grupos de turistas. Al fin de cuentas Rebecca sentía que necesitaba ese respiro, esa ilusión de tranquilidad. El problema fue que a los pocos minutos se dio cuenta de que tenía una sombra macabra persiguiéndola, porque Henry iba detrás haciéndose el más desentendido.
Fingía estar entretenido con su celula