El Bosque Prohibido no conoce día ni noche.
Aquí, el tiempo se siente como un líquido espeso que deja de fluir, atrapado en una niebla eterna que huele a tierra húmeda y magia ancestral podrida.
Silas despertó de golpe, sintiendo que sus pulmones se quemaban.
Cada centímetro de su cuerpo gritaba por las quemaduras y cortes de espada que ahora comenzaban a latir de manera extraña una señal de que la magia del bosque comenzaba a reaccionar con sus heridas.
Se encontraba dentro de una cueva cuy