La oscuridad en el Valle de Ceniza ya no era pasiva. Empezó a tener textura fría, húmeda y oliendo a carne podrida bajo un sol que nunca salía.
Dentro de la cueva que era su última fortaleza, Aria Crescent se mantenía de pie con el corazón latiéndole con fuerza.
Delante de ella, Silas el hombre que acababa de perder su brazo de cristal y lo había reemplazado con el "Brazo del Vacío" (Limbus Vacuí) que palpitaba de color púrpura miraba hacia la entrada de la cueva con una mirada vacía pero ale