El Bosque de Shadow-Brook se ha convertido ahora en un monumento congelado de cristal.
El aire ya no circula; cada partícula de oxígeno parece haberse comprimido por el aura de dolor que emana de la misteriosa mujer de cabello negro frente a ellos.
Aria Crescent está de rodillas, su aliento sale como un vapor blanco tembloroso. Su mano, ahora adornada con venas negras palpitantes, aprieta el hombro de Alaric, quien aún está medio inconsciente.
"Te pregunto de nuevo..." Su voz suena como miles