El viento rugiente azotaba las grietas de las ruinas del Palacio Crescente, su sonido parecía el lamento de miles de almas que nunca encontraron el camino de regreso.
Este lugar, que alguna vez fue la cúspide de la grandeza del clan de Aria, ahora no era más que una fosa común cubierta de plantas trepadoras negras y nieve eterna sucia.
Aria Crescente avanzaba con cautela, su espada de luz brillaba débilmente, proporcionando poca iluminación en medio de la oscuridad que parecía tener masa y pe