El sonido del búho de alas plateadas aún resonaba en mi cabeza, tan claro como el latido del corazón de Alaric, que ahora dormía profundamente a mi lado. “Busca la tumba de tu madre en Luna Plateada. El secreto de tu sangre está oculto bajo su traición.”
Me levanté de la cama con mucha cautela, tratando de no despertar a Alaric. Su rostro en reposo parecía tan tranquilo, en contraste con el monstruo que casi lo dominó hace unas horas. Acaricié la marca en mi hombro, que ahora se había fusionado