Mundo de ficçãoIniciar sessãoKIERAN:
Al salir al otro lado, nos encontramos rodeados por los lobos del norte. El Alfa Aleph se lanzó por sorpresa sobre mí y me provocó una gran herida en el pecho con sus garras, una herida que me hizo aullar de dolor. Atka, con todo su control, lo atrapó por el cuello y, con un movimiento de sus fauces, lo eliminó. Todos mis lobos me rodearon para dar tiempo a que mis heridas sanaran, pero algo no iba bien.
—Creo que las garras de Alep






