Mundo ficciónIniciar sesiónCLARIS:
Miré a Kieran con alegría al escuchar que venían mis hermanas, levantándome de un salto. Estábamos tumbados en la alfombra frente a la chimenea, algo que había notado que le gustaba mucho a él. Prefería el suelo a la mullida cama o a los amplios sillones. Para ser honesta, a mí también me agradaba que no se comportara como el perfecto caballero que oculta sus costumbres para complacerme. Todo lo c






