La biblioteca de La Fortaleza estaba en silencio salvo por el sonido de las páginas al pasar y el repiqueteo de la lluvia contra los cristales.Eran las dos de la mañana, Nuria llevaba horas sentada frente a una montaña de carpetas que Elena le había dejado antes de irse a dormir, eran los estatutos
MARA VELUM
Los celos y la exclusión empujan a Nuria hacia una decisión peligrosa, la casa de su padre guarda mas sombras de las que imagina.