Victoria lo miró a los ojos, notando cómo su expresión se volvió un poco más seria, más intensa, cargada de una emoción muy pesada que cambió la atmósfera de la cocina.
—¿Qué pasa? —le preguntó en voz baja, ladeando un poco la cabeza.
Darío bajó la mirada hacia la mano de ella, enfocándose específic