Me desperté cuando sonó mi alarma. Estaba en la cama con Damien, y eso me hizo recordar todo lo que habíamos hecho hasta el amanecer. Aunque ya no podía más, él no me dio tregua para descansar más de veinte minutos. Cuando me quedé dormida en la encimera, me cargó hasta la habitación, donde me despertó con besos y caricias.
Lo hicimos muchas veces más. Él cumplió con su palabra, porque estoy afónica y me duele hasta respirar.
Es que él es muy posesivo y sus caricias son bastante fuertes y contu