Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche había caído sin darse cuenta.
Trataba de no pensar en demasía en nada que no fuera su trabajo. Esos ojos azules venían a su mente cada vez que no ocupaba su tiempo, por lo que decidió ir a su casa, tomarse una copa de vino en la tina con sales que le relajen su cuerpo bastante tenso por todo lo había pasado desde que conoció a aquel hombre.
Abrió la puerta del penthouse que compartía con Derek y buf&oa







