Un poco confundida por el sorpresivo abrazo, sin saber que responder, Rebecca parpadeó dos veces y deseando que el tiempo pasara más rápido, Rebecca se quedó ahí, sin responder al abrazo.
Fue hasta que Daniel sintió ganas de separarla de su pecho cuando la miró a los ojos, ella parecía estar un poco incómoda. Ni siquiera pudo sostener su mirada en la de él así que bajó la cabeza.
—¿Qué.... ¿Qué pasó?— Preguntó volviendo a lo que estaba haciendo ante él aunque no fuera nada.
—Puedes dejar de pre