La luz del amanecer se filtraba a través de las cortinas de la habitación, pintando rayas doradas sobre el suelo de madera. Me desperté con la sensación de que algo había cambiado. No era el silencio de la mansión, ni el aroma del café que llegaba desde la cocina. Era algo más profundo, una certeza que se había instalado en mi pecho mientras dormía. La prueba de ADN había confirmado lo que ya sabía, pero también había abierto una puerta que no sabía que existía.
Rocco había estado diferente des