La noche en los viñedos se había vuelto una trampa de sombras y silencio. La luz del estudio era un faro en medio de la oscuridad, pero dentro de nosotros, el fuego ardía con una intensidad que no habíamos sentido desde que empezó todo esto. Rocco tenía el diario de mi padre abierto sobre la mesa, el USB conectado al portátil, y la carta de Benedicta desplegada como un mapa de guerra. Los tres documentos, alineados frente a nosotros, parecían estar esperando el momento exacto para revelar su se