El martes llegó más rápido de lo que esperaba, Carlos había pasado la tarde entera apostado cerca del café donde Julián se reunía semanalmente con el hombre que todavía no habíamos podido identificar, y cuando volvió a la mansión esa noche, traía consigo algo más que una simple descripción del sospechoso.
—Es un empleado de una empresa de custodia privada —dijo, dejando sobre la mesa del despacho una serie de fotografías tomadas con teleobjetivo— dicha empresa ofrece, cajas de seguridad fuera d