Cerrando la puerta tras de ella, Inna baja a Layeska y le dedica una sonrisa mientras la mira fijamente, encontrándose con la mirada llena de inocencia de Layeska.
—¿Pasa algo? — pregunta con total inocencia, no porque realmente note algo, sino por reflejo de su propia curiosidad infantil—. Creo que mi tío Grigori conoce a tu amigo— agrega mientras ve hacia la puerta cerrada tras de Inna.
—Sí, eso parece…—responde mientras al igual que Layeska dirige su mirada hacia la puerta cerrada.
Dejando s