El cielo se encuentra nublado, anunciando una tormenta, y la brisa fría solo refuerza ese anuncio. Ese mismo aire frío es el que acaricia las mejillas de Inna mientras se inclina para colocar un ramo de flores frescas sobre la tumba del doctor. La lápida, tallada con sencillez, muestra un gravado igualmente sencillo, “Dr. Andrei Volkov, hijo, esposo y amigo ejemplar", está grabado con una tipografía sobria, acompañado de las fechas que resumen el tiempo que duró el doctor.
Inna se persigna le