A esa hora del día, el Sol ya comienza a ocultarse en el horizonte, tiñendo el cielo con tonos cálidos de naranja ligeros lilas y un tenue rosa. La brisa es suave, arrastrando consigo el sonido de las risas infantiles y el crujido de las hojas al ser pisadas.
Desde una de las bancas de madera, Anastasia y Dmitry observan a Layeska correr con total libertad entre los juegos, compartiendo con los otros niños mientras son dorado cabello ondea libre en el viento y su risa destaca suavemente entre l