Se excusó diciendo que debía ir al salón de estudio, donde seguro la estaba esperando él príncipe. Con esto pensaba que tal vez se podría librar de Arthur por un momento, y así no sentirse tan ansiosa cómo se sentía en esos instantes, pero de nada sirvió, pues él caminó a su lado sonriendo encantado. Notó como ella se sintió nerviosa al ver sus manos enlazadas, había sido un movimiento inconsciente lo que hizo, pero no se arrepentía de nada si le preguntaban.
Mientras caminaban a su encuentro