Afuera de la tienda era un campo de batalla, sus soldados peleaban con seguridad. No había rastro de miedo en estos hombres. Arthur no pudo evitar sentirse orgulloso de su batallón, así que con orgullo empuñó la espada y la alzó lanzándose al primer rebelde que se cruzara en su camino.
Los soldados a su alrededor lo notaron y pudieron sentirse menos ansiosos y preocupados por saber si su rey seguía con vida.
—¡¡ARTHUR!!
Charlie gritó con fuerza su nombre mientras montaba su caballo y a su pa