Los toques insistentes en su puerta la despertaron de su profundo sueño, se quejó del ruido y si más se levanta. Va hacia la puerta y mira por la venta antes de abrir, Dalin está con sus alumnos esperando a que abra. Alarmada corre a cambiarse de ropa, ve la hora y ya son pasada de las una del día. ¿Qué había pasado? Nunca había dormido tanto tiempo, siempre despertaba temprano, lo máximo era dormir hasta las once, pero en los fines de sema se daba ese lujo, del resto no.
Apenada volvió cambiad