La revelación de Emma sobre su hermana gemela, Grime, dejó a la policía atónita. La joven explicó entre sollozos que su padre le había prohibido hablar de Grime con otras personas, creando un manto de secreto y misterio en torno a la hermana perdida. Según Emma, Grime había desarrollado un amor obsesivo hacia su padre, lo que desencadenó en una relación tóxica y abusiva por parte del progenitor.
Emma recordó con dolor cómo su padre castigaba a Grime y la mantenía encerrada, privándola de libe