Respiré profundo, disfrutando del aire fresco, el sol golpeando delicadamente mi rostro cuando estaba cerca de perder su intensidad por la hora.
Se supone que esto solo era una excusa para poder ir hasta la asociación, pero no podía negar que si estaba algo agobiada dentro de esas paredes. Lo mismo me pasaba en la mansión de Pietro, solo que ahí yo misma me aislé porque me negaba a ver el mundo desde mi silla.
Pero todo era diferente ahora. Dentro de poco, tendré mi cirugía y en unos meses,