••Narra Vienna••
Me crucé de brazos, enfrentándome al rostro impasible del guardia de seguridad que me había interceptado en la salida del pethouse.
—Lo siento, señora Harlow. No puedo dejarla salir —Repitió por quinta vez, pero yo seguía ignorándolo, buscando un mejor ángulo para rodearlo con mi silla. Aunque parecía misión imposible porque fácilmente se volvía a poner en frente.
Al parecer, estaba buscando que lo atropellara.
—¿Por qué? —pregunté, con la voz firme aunque el corazón me l