CAPÍTULO 35: LO QUE YA ES FUEGO
KRUL
El silencio que sigue a eso es el más pesado que he sentido en mis largos años de vida. Miro hacia el patio, donde mis guerreros, mis hermanos de sangre, escuchan con los rostros desencajados. Veo el terror en los ojos de las mujeres lobo y en el de las dos humanas que están llevando suministros; ellas que no habían tenido elección de venir aquí, ellas a las que se les impuso el ser escogidas. Veo también la furia asesina en los ojos de mi beta. Vaelorn no n