NINA
—Ya basta papa—intervengo porque esto se pondrá peor—no vayas a cometer una locura.
—Dale, golpéame y manda todo a la mierda, porque te aseguro que en una guerra, los mal librados no seremos nosotros.
Es verdad, a papa nada le garantiza que lo apoyen en una guerra cuando todas las manadas le temen a Greco.
Mi futuro esposo lo empuja, a simple vista fue sutil, pero en verdad le imprimió tanta fuerza que papa pierde el equilibrio y cae al piso.
—Eres un animal—le grito—no tenías porque trata