Mundo ficciónIniciar sesiónEl agente empezó a recoger sus cosas, pero no antes de fijar su mirada en la mujer que acababa de declarar su intención de quedarse tras las rejas. Había una determinación y un aire de orgullo que lograban mantener cautiva la atención de todos. Pero estaba ahí para trabajar.
—Muy bien, señora Cintia —cambió su mirada hacia ella—. También ha llegado el abogado de su esposo. —No lo






