Soledad subió las maletas a la camioneta, William verificó que el estado del carro esté bien, Priscila en la carriola colocada junto a la camioneta con la supervisión periférica de William y Soledad, esperaba juguetona que la suban a la camioneta, Soledad junto a William decidieron regresar a la mansión y desde ahí redirigir su vida, primero querían limpiar la casa que fue de los padres de Soledad para vivir ahí hasta organizar su equipo de trabajo y apostar a las grandes ligas de la equitación, sin duda resultaba una tarea dura porque hasta ese momento contaban con solo una yegua y el potrillo que esperaba, subieron a la camioneta en el portabebés a Priscila y colocaron la carriola en la parte de atrás, Soledad subió al lugar del copiloto y William iba a conducir, antes que emprenda la marcha Soledad miró a William y le dio un beso en la mejilla muy cerca de la oreja y coqueteó con él.
—Me gusta cuando te pones así, todo nervioso como si yo te fuera a comer.
William sonrió acomodó el