Los cuatro regresaron a la casa y pusieron en marcha el plan de Andrea, movieron un par de cámaras, reubicaron unos cuantos adornos y proyectaron el la sala vacía la pantalla verde, luego ubicaciones, terminales y códigos que Andrea iba colocando con agilidad en el teclado, saltaban a una pantalla llena de números y letras que solamente ella podía entender, esperaron un rato y visualizaron la magia de la tecnología sin siquiera salir del cuarto. Con los resultados ante sus ojos respiraron alivio, Soledad pudo sentirse libre otra vez. Al verla sonreír Andrea pensó en voz alta.
—Que hiciste Soledad para que la vida se ensañe contigo. — Al darse cuenta que ella la escuchó bajo la cabeza avergonzada.
—Lo mismo me pregunto yo. Respondió Soledad.
Isabel empezó a llorar así que no consiguieron terminar de charlar.
Jordano la tomó en sus brazos y empezó a jugar con ella mientras David preparaba el biberón.
El sábado por la mañana David fue a buscar a Soledad, ella estaba ocupada cuidando a la