Los insistentes golpes en la puerta despertaron a Soledad, ella se levantó perezosamente y fue a abrir la puerta, Brenda entró dando saltos pero sus ojos brillantes se apagaron al notar que en la cama dormía Priscila y no estaba su tío.
—¿El tío Wil no vino a acompañarte?
Soledad le acarició la cabeza y lo negó.
—Seguramente durmió en su cuarto.
El rostro triste de Brenda causó tristeza también a Soledad y explicó.
—Hay espacios que es preferible mantener, él tenía que levantarse temprano porqu