David volvió, fue al baño que estaba a una esquina de la sala, recogió la ropa mojada de Soledad del soporte de la cortina del baño y salió a ponerla en el tendedero del patio trasero.
—Vaya momento para que se te junte todo —dijo al ver el pantalón un poco manchado de sangre.
Luego fue directo a la recámara. Al ver a Soledad dormida, sin hacer ruido, entró al baño y alzó su ropa mojada del piso. Fue al lavadero y se encargó de dejar todo limpio. Salió al tendedero y colocó su ropa junto a la