CAPÍTULO 38: HUÍDA DETRÁS DE LAS NUBES
Los motores del jet privado de los Valderrama rugían a más de 9.000 metros de altitud.
En la cabina que solía ser un símbolo de lujo absoluto, Valentina luchaba ahora contra un dolor insólito en la parte baja de su abdomen.
El estrés de la huida, la adrenalina desbordante y los efectos de la persecución en la mansión comenzaban a cobrar su precio en su cuerpo.
Miguel yacía en el sofá de cuero frente a ella, ya consciente pero aún muy débil. Hermana... ¿r