Los neumáticos del SUV blindado agarraban la carretera mojada de la empinada ruta montañosa de Antioquia.
Detrás de ellos, las nubes de humo negro de la explosión del centro de Lorenzo Montoya aún se veían borrosas en el horizonte del amanecer, señalando el fin de una breve alianza que casi le costó la vida a Valentina.
Dentro de la cabina insonorizada del vehículo, el silencio era tan pesado que solo se rompía con la respiración jadeante de Valentina y el tic-tac del reloj digital en el salp