El aire a la altura de Santa Elena es mucho más frío que en el valle de Medellín. Una espesa niebla cubre la Villa
La Esperanza, una antigua construcción de piedra que parece más una fortaleza defensiva que una residencia de descanso.
Aquí fue donde el abuelo Sebastián pasó sus últimos días, y aquí yacen los secretos que nunca debieron salir a la superficie.
Valentina baja del coche, apretando con fuerza una antigua llave de oro que le regaló Sebastián.
Detrás de ella, Marco y su equipo de s