Mundo ficciónIniciar sesiónCamila no durmió esa noche. Se quedó acostada en su habitación, observando las sombras moverse en el techo, repitiendo cada momento en ese balcón hasta que los detalles se volvieron dolorosos en su claridad. El sabor del champagne todavía estaba en su boca, mezclado con el sabor amargo del arrepentimiento.
Cuando finalmente se levantó al amanecer, con ojos hinchados por lágrimas que habían caído durante horas, tomó u







