Mundo ficciónIniciar sesiónLa vida y la muerte danzan juntas, y a veces chocan en el mismo momento.
El grito de Camila atravesó las paredes de la sala de partos del Hospital de Ginebra con la fuerza de algo primordial, algo que no podía contenerse ni controlarse. Don Ricardo Montes, de pie junto a la puerta con el teléfono pegado a su oreja, sintió cómo ese sonido le atravesaba el pecho con la precisión de una bala.
—¿Alejandro? —La voz de Marcu







