CAPITULO VEINTITRES ¿ME HAS ESTADO MINTIENDO?
Minutos después pude sentir como el vehículo habia parado, abrieron la puerta cogiéndome uno de los hombres del brazo sacándome del coche, ya fuera me hicieron subir por sus escalerillas, me sentaron en un sillón poniendome un cinturón cruzado. Me asusté porque por el ruido de los motores sabía que estaba en un avión, pero no sabia que iban a hacer conmigo ni a dónde me llevaban y sobre todo quién era el que dio la orden para que me secuestran.Despues de varias horas y cuando el avión aterrizó