— Eso nunca pasará, mi hijo es de Liam y no lo consentiré — le grite
— A partir de ahora Andreita soy yo quien pone las reglas y si te digo que es blanco es asi, por cierto mañana salimos temprano a Sicilia — me dijo cogiéndome la barbilla con su mano, apretando sus labios con los míos, apartandome de él cuando pude
— Jamás me oyes, jamás seré tu esposa — le dije, recibiendo de él una bofetada
— Andreita nos casaremos en Sicilia dentro de dos días y por favor, no quieras saber como soy, haz l