Me quedé de pie en la calle indecisa si acercarme a la casa donde vivía Claudia o marcharme, ya que a los pocos minutos llegó al domicilio dos coches de la policía, cuando me decidí a acercarme a la casa, una fuerte explosión y unas manos fuertes me libraron de que nos pasara algo a mi hijo y a mi. Cuando me giré para ver quien me tenía cogida vi que era David, quise apartarme de él sin hacerle daño a mi pequeño, pero era más fuerte que yo. Intento subirme a un coche que allí se encontraba para