Lenis y George lucharon por levantarse temprano ese sábado, pero lo lograron gracias a darse juntos un buen baño, luego compartiendo un desayuno de campeones, besos, caricias, palabras amorosas y la promesa de que ambos pasarían el mejor de los días, además de prometerse una noche de ensueño.
George le comentó algo de un viaje durante el desayuno. Al parecer, él quería llevarla a conocer una casa que tenía en la playa y que ya le tocaba ir a visitar. Ella le prometió que hablarían de eso despué