Romina fue a su habitación a lavarse el rostro y retocar su maquillaje, mientras lo hacía no dejaba de pensar en todos los días que estuvo cerca de ese peligroso mafioso pensando que era un simple profesor, más ahora que ponía más atención se daba cuenta que el porte y el aura de Borjad, lo menos que tenían era simpleza
— ¡Fuí muy estúpida y confiada, ese hombre pudo haberme hecho daño, pudo haberme separado de mis hijos y no me di cuenta! ahh... cuando voy a aprender
Más tarde los niños lleg