Los amigos de Nathaniel Diamantis, salieron en sus lujosos coches de la oficina, ellos también andaban un poco estresados por el trabajo, aprovecharon la llamada del CEO para salirse y relajarse, está vez los acompañaba el otro gemelo Castrioli, Nathaniel Castrioli
El mafioso griego llegó y entregó las llaves al valet parking, el entrajado hombre se abotonó el saco y entró al bar, las miradas de algunas mujeres debido a su extremo atractivo y algunos hombres envidiando su porte, se posaron sobr