Habían pasado dos semanas desde la llegada de los trillizos, el Hades, ya parecía un mapache que se había escapado del bosque, sus ojeras estaban muy pronunciadas, hasta parecía que se había maquillado y se le había corrido el lápiz
— Hades, si quieres te pasamos el contacto de quién nos surte los lápices negros para maquillar nos los ojos, ese que estás usando se te corre — Nathan, le comentó a su amigo
— Si, pásaselo, Nathan, oye por cierto, no sabía que te gustaba la onda árabe como a